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¿Por qué es tan importante la resolución a la hora de imprimir? RSS

© La Gran Imprenta Online, 31 de mayo de 2018 - Visto 3828 veces Deja un comentario Ir a los comentarios

Nos metemos en aguas pantanosas. Es, sin duda, la pregunta estrella que le hacen al Servicio de Atención al Cliente de esta imprenta: ¿Qué resolución tienen que tener los archivos que mande a la imprenta online? Creemos que en el fondo está la confusión de que si en una pantalla de gran tamaño se ve perfectamente una imagen, ¿por qué para imprimirla en papel o en otro soporte necesita más resolución por pulgada.

Así que, intentemos poner un poco de luz en este tema que es apasionante y sencillo una vez que se entiende debidamente.

Resolución de impresión

Se trata simplemente del nivel de detalle de una imagen impresa. Así de sencillo. Más resolución implica un mayor detalle y normalmente se mide  en puntos por pulgada (DPI o PPP). Cuanto mayor sea el número de puntos que conforman la imagen del archivo, más puntos se imprimirán por pulgada y, como consecuencia, mayor será la resolución de la imagen. Es fácil, entonces, deducir que mayor será la calidad en cuanto a nitidez y detalle. Una imagen de alta calidad se ve nítida, clara, profesional, mientras que una imagen que peque de baja resolución se ve borrosa, pixelada y, si me permitís, chapucera. Cuando se crea la imagen de origen, hay que cerciorarse al 100% de que tiene la resolución necesaria. Podemos establecer una regla general, que sería algo así como: a mayor resolución, mejor imagen.

Y otra máxima: El tamaño siempre se puede reducir sin pérdidas, pero aumentarlo por interpolaciones conllevará en todos los casos pérdidas de calidad. Debemos procurar que la fotografía, la ilustración, la forma... tenga la resolución más alta y las dimensiones de imagen que podamos conseguir. La única consideración es que necesitaremos diferentes resoluciones en función del tamaño de la imagen impresa, dónde se mostrará y cómo se imprimirá. Y ésta es la madre del cordero, porque aquí es dónde llegan muchas confusiones al respecto. Pongamos un ejemplo:

Una valla publicitaria de 8 x 3 metros puede imprimirse con un DPI más bajo que un tríptico A4, aunque sea más grande. Uno de los problemas más comunes a los que nos enfrentamos las empresas de impresión, es que los clientes suben archivos digitales con una resolución demasiado baja para imprimir. Cuando se trata de imágenes de origen, más grande es siempre mejor. La razón es sencilla. Hagámonos una pregunta: ¿desde qué distancia veremos esa valla?, ¿y desde qué distancia veremos el tríptico?

La resolución de impresión puede ser un asunto muy técnico, pero si mandamos nuestros archivos a una imprenta online es imprescindible que entendamos bien su importancia y comprendamos por qué es tan determinante a la hora de imprimir. Entremos un poco más en detalle en ello.

Para impresiones digitales se exige una resolución de 300dpi.

Cómo elegir la resolución apropiada para imprimir

La resolución estándar está establecida en 300 puntos por pulgada, por debajo de ella surgirán los problemas. Cualquier cosa inferior a 300 dpi dañará seriamente la calidad de la imagen. Dicho esto, elegir la resolución óptima se trata de discernir en qué punto ya no se pueden ver los píxeles de una imagen. Para resolver esto, tendrás que considerar otro factor importante: la distancia de visión (cómo sugeríamos en el ejemplo de la valla publicitaria).

Distancia de visualización

Es un factor clave para establecer la resolución perfecta. No es extraño que haya clientes de una imprenta online que ni siquiera se planteen la distancia desde que se verá lo que se imprime, pero en realidad puede significar la diferencia entre 300 ppp y 80 ppp. Mientras que el método de impresión y el material sólo afectarán ligeramente a la calidad de la imagen, la distancia de visión afecta a la resolución requerida de varias maneras, simplemente porque si te alejas de una imagen, los píxeles parecen más pequeños. Así de sencillo.

Si estás realizando el diseño de un flyer, una revista o un díptico (que va a ser sostenido en la mano para leerlo), entonces lo óptimo es 300 ppp. Nunca menos. Si el diseño se muestra a distancia (lonas que tapan las obras de un edificio, carteles de gran formato, vallas publicitarias...), puede imprimirse un buen trabajo con muchos menos detalles. Por lo tanto, pongamos por caso, un póster de 70 x 1000 cm necesita una resolución mínima de aproximadamente 150 ppp, porque calculamos que la distancia mínima de visualización será de, aproximadamente, 2 metros. Pero, cuidado, no bajemos nunca de esa resolución en impresión offset, se considera una línea roja que no debe traspasarse si queremos resultados buenos.

En resumen: cuanto más lejos se encuentre el espectador, menor resolución se precisará. Pero recuerda, mejor pecar de resolución alta que de lo contrario.

Resolución no significa Tamaño

Si entiendes lo que ahora te vamos a contar, lo tienes hecho. Pon atención, porque aquí es donde falla la mayor parte de la gente. La resolución es una medida de la densidad de píxeles, no del tamaño. Insistimos: de la densidad de píxeles. Es decir, un cartel de 50 x 70 cm puede tener los mismos píxeles por pulgada que unas tarjetas de visita de 8,5 x 5,4 centímetros. Recuerda que se trata de puntos por pulgada, por lo que no se relaciona con el tamaño de la imagen. Volvamos al ejemplo de la valla publicitaria: puede tener muy pocos puntos por pulgada si se va a mostrar muy lejos, porque nuestros ojos no son capaces de distinguir los puntos a esa distancia; por lo tanto, en este caso estamos hablando de un gran tamaño con una baja resolución. En cambio, el tamaño sí influye en la resolución. Reducir la resolución a la mitad, significaría duplicar el ancho y la altura de la imagen impresa para mantener la calidad. Por ejemplo, supongamos que vamos a imprimir unas pegatinas que miden 10 x 5 centímetros, ya hemos insistido en que en este caso la resolución correcta es de 300 píxeles por pulgada. Si ahora llevamos esa imagen a Photoshop y la hacemos el doble de grande, podemos escoger dos opciones:

  1. Pasar de 300 ppp a 150 ppp (la impresión se verá mal)
  2. Utilizar la herramienta de interpolación de píxeles, duplicar el tamaño y decirle al software que mantenga la resolución a 300 ppp (la impresión saldrá borrosa, porque el programa se ha inventado puntos que no existían para pasar de los 150 disponibles a los 300).
    Resolución correcta e incorrecta para imprentas.

    Imagen con buena resolución desde el origen e imagen interpolada. La pérdida de definición es más que notable.

Impresión y visión digital

En lugar de puntos circulares, las imágenes de los ordenadores emplean píxeles cuadrados. La resolución en un ordenador se mide en píxeles por pulgada, que se convierte directamente en puntos por pulgada cuando hablamos de impresión. Conclusión: una imagen de 300 píxeles por pulgada equivale a 300 puntos por pulgada. Lógico.

Pero, atención a esto: la imagen de tu diseño puede parecer enorme en tu ordenador, pero aún así es una baja resolución para imprimir. Esto se debe a que una imagen digital que tiene muchos píxeles (por ejemplo 4.000 x 3.000) se verá muy bien, pero todavía puede tener unos píxeles por pulgada insuficientes (por ejemplo 20), lo que significa un desastre total cuando se imprima a un cierto tamaño. Por si fuera poco, la resolución de la pantalla también determinará el tamaño de la imagen al verla en el equipo. El tamaño de salida parecerá más pequeño en una computadora de alto rendimiento, porque tiene una resolución de pantalla de mayor calidad. Además, los monitores utilizan sólo una fracción de la resolución de la imagen cuando la muestran. Con una resolución de pantalla de 1.024 x 768 píxeles, las imágenes se muestran con sólo 0,8 megapíxeles. Por el contrario, una fotografía de calidad profesional se imprimiría entre 8 y 10 megapíxeles. Pero no te agobies con todas estas cosas técnicas. Si las entiendes a la perfección, mucho mejor, pero si no quédate con esto y todo irá bien: si la imagen digital es de 300 píxeles por pulgada (al tamaño que se vaya a imprimir), todo estará bien.

Concluyendo

La resolución de imprenta puede parecer complicada, pero en realidad es muy simple. Es posible que necesites una resolución diferente en función de lo que vayas a imprimir, el tamaño y la distancia a la que se verá. En caso de duda, más es siempre mejor. Considera que 300 puntos por pulgada (o 300 píxeles por pulgada) es la resolución perfecta, y que con ella no fallarás para imprimir folletos, carteles, pegatinas, tarjetas de visita o cualquier otra cosa que se vaya a ver desde corta distancia. Los carteles pueden permitirse el lujo de tener una resolución menor, pero sin bajar nunca de 150 ppp, ya que generalmente son más grandes y se ven a distancia. Pero si puedes hacer un póster de 300 ppp, deberías hacerlo, el resultado será mejor sin duda. Y, para concluir, el material impreso no tiene que ver con lo que se ve en un monitor o en una pantalla.

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2 comentarios
Alejandro 1 de junio de 2018 at 8:05 Reply
Muy buen artículo. Gracias por aclarar estos conceptos que pueden resultar un poco liosillos.
La Gran Imprenta Online 12 de junio de 2018 at 15:54 Reply
Para nosotros es un placer poder poner aunque sea un poco de luz en estas cuestiones.
Muchas gracias por tu comentario, Alejandro.
Saludos!