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Gestión de color en imprentas RSS

La Gran Imprenta Online, 11 de junio de 2018 - Visto 3090 veces Deja un comentario Ir a los comentarios

Una buena gestión del color es primordial para asegurar que los resultados finales de impresión sean iguales en tiradas diferentes y que incluso permanezcan fieles tanto en entornos digitales como impresos. Y este es un asunto que trae (o nos trae) a muchos de cabeza, porque hay que ser muy técnico y preciso para evitar variaciones indeseables.

En otras entradas de este blog de nuestra imprenta online hemos tratado de asuntos que también son de enorme importancia en las imprentas. Hace poco, por ejemplo, hablamos sobre la importancia de que los archivos a imprimir tengan una correcta resolución, y hoy queremos abordar con un poco de profundidad cómo trabajar en entornos de color buscando los mejores resultados posibles.

Puede que parezca un tema muy técnico, pero ten por seguro que tus resultados mejorarán enormemente si comprendes y aplicas lo que vamos a tratar en este artículo.

Gestion del color para impresion online.

La gestión de color… ¿pero eso qué es?

Tratemos de hacerlo fácil: no es más que la manera de controlar la conversión de color entre sistemas de distintos medios. ¿Se entendió? Con un ejemplo quedará aún más claro.

El sistema que utiliza una máquina de impresión offset para interpretar los colores no tiene nada que ver con el de un monitor de ordenador o una televisión de leds. Para empezar, el espectro de colores que puede obtenerse mediante impresión es muy diferente al que se puede conseguir en una pantalla de ordenador,  y esto es algo que hay que tener muy presente cuando estamos diseñando y nuestro diseño va a ir a una imprenta online o no.

Nuestro ordenador está gestionando los colores de una determinada manera, y esa forma es radicalmente distinta a cómo lo hará el sistema de la imprenta. Puedes apostar tu coche. Es así. Siempre. Y lo malo es que a veces se olvida y se recurre a esa frase que todos los impresores han oído millones de veces de: “en mi ordenador no lo veía así”. Normal.

Con una buena y cuidadosa gestión del color nos aseguramos de que, por ejemplo, tu color corporativo será siempre el mismo, independientemente de si primero imprimes unas pegatinas, luego unos flyers y finalmente unos carteles. Ese verde tan bonito será siempre el mismo y no ocurrirá que en cada impresión varíe significativamente.

Claves para gestionar el color correctamente

Modos CMYK y RBG.

Hay que partir de la base de que imprentas y medios digitales utilizan modos de color que son distintos y que precisamente por eso abarcan espectros de color diferentes. Hay colores en RGB (el que usan los medios digitales) que no existen en CMYK (el que se utiliza en imprentas).

Pero empecemos a levantar la casa por los cimientos. Hablemos de estos dos modos de color.

Modo de color RGB

Modo de color RGB, utilizado en medios digitales.

En él se consiguen todos los colores mediante tres principales: rojo, verde y azul. Cuenta con muchas gradaciones sutiles y tonos muy vivos, pero como apuntábamos hace un momento, no se puede replicar en imprenta, porque en ellas siempre hay que imprimir en CMYK.

Te estarás preguntando la razón. Y haces bien. Los modelos de color RGB cuentan con un cuarto componente: están retroiluminados. La luz integrada de la pantalla ayuda a los modelos RGB a mostrar un mayor rango de colores. El papel no cuenta con esta ventaja y por eso tiene que echar mano de un modo de color diferente para sus impresiones.

Modo de color CMYK

Modo de color CMYK, utilizado en imprentas online.

CMYK, siglas que corresponden a cian, magenta, amarillo y negro. Con a mezcla de estas cuatro tintas se consiguen todos los colores que se pueden conseguir en cualquier material impreso. Es más limitado que el RGB, porque la impresión no puede reproducir la luz de que mencionábamos antes.

Al imprimir, por ejemplo, una foto que está en RGB y que no se ha convertido de manera correcta a CMYK, es normal que el resultado se vea como descolorido, con falta de fuerza. Los violetas, por ejemplo, se pierden y ahí es donde llega el momento en que se oye de fondo la frase de “yo en mi ordenador no lo veía así”.

Puedes aprender más acerca de los modos de color y cómo establecerlo en diferentes programas de diseño en este tutorial que hemos preparado.

Pero, ¿se trata de un problema insalvable?

No. No debe cundir el pánico. Que la gente no huya de las ciudades. Hay solución.

Cuando diseñamos, es esencial saber cuándo y cómo utilizar RGB o CMYK. Y aquí podemos establecer una regla de oro: todo lo que se diseñe para su uso digital (monitores, pantallas de dispositivos móviles, televisiones…) debe estar siempre en RGB, mientras que todo lo que tenga como destino una imprenta debe estar en CMYK.  Sigue esta regla y no fallarás.

Elegir entre estos esquemas de color no afectará a su resolución, pero sí a la calidad final de la imagen impresa. Considerando que los materiales impresos siempre requerirán CMYK, si trabajas con CMYK en la fase de diseño, no te decepcionarás cuando se trate de imprimir.

En cualquier programa de diseño, ya sea vectorial o de mapa de bits, podrás elegir trabajar en CMYK o en RGB. Piensa cuál será el destino de tu diseño y, en función a ello, comienza desde el principio diseñando en uno u otro modo.

Las imprentas utilizamos CMYK  porque para conseguir  un color cualquiera cada una de sus cuatro tintas debe aplicarse por separado hasta que se combinen para formar un espectro a todo color. Por el contrario, los monitores de ordenador crean color utilizando luz, no tinta. Por lo tanto, las pantallas de ordenador tienen una mayor gama de colores que los materiales impresos, lo que significa que las actuales pantallas pueden mostrar muchas más variantes de color que el papel.

Perfiles de color, esos grandes desconocidos

Como hemos señalado, cada dispositivo muestra el color de forma diferente, pero puedes medir esta diferencia utilizando ajustes estandarizados llamados perfiles de color. Cada dispositivo tiene su propio perfil. Al igual que antes apuntábamos que cualquier programa de diseño medianamente serio te dejará diseñar en RGB o CMYK, con los perfiles de color sucede lo mismo, podrás seleccionar entre un montón de variedades. Si su destino es la imprenta, es recomendable que te informes de con qué perfil de color trabajan ellos, de esa manera podrás diseñar no sólo ya en CMYK, sino también utilizando el mismo perfil que la imprenta (que esperemos que sea nuestra imprenta online), lo que te permitirá ser mucho más preciso.

Por ser gráficos, y para resumir, si el modo de color es el país en el que vives, el perfil es el barrio de la ciudad donde está tu casa. Y a todos nos gusta vivir en un buen país y en un estupendo barrio, ¿no?

En este tutorial hablamos, entre otras cosas de los perfiles de color.

Si quieres profundizar más en este tema, puedes consultar esta interesante entrada de Wikipedia.

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