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Gañán (sin style) RSS

© La Gran Imprenta, 4 de julio de 2013 - Visto 2176 veces Deja un comentario Ir a los comentarios

Cojamos el rábano por las hojas, no nos andemos con medias tintas y empecemos disparando a la cabeza: Ese video es un intento de tomadura de pelo. Y supongo que a vosotros, como a mí, no os gusta que os intenten tomar por bobos. Pero quiero extenderme un poco, la ocasión lo merece.

Muchos de nosotros nos dedicamos profesionalmente a la creatividad, palabra, por cierto, que está empezando a desgastarte de tanto indebido uso y disfrute. Parto de aquí porque presupongo que la mayor parte de vosotros  sabéis lo que cuesta parir algo bueno, el trabajo que esconde una buena imagen, un texto redondo, la dedicación y el esfuerzo que hay detrás de una obra propia, ya haya sido parida individualmente o por un equipo de personas.  Imaginar y llevar esa idea a la práctica no es asunto sencillo y, en mi humilde opinión, es la característica que más diferencia al ser humano del resto de los seres vivos: la imaginación y poseer los suficientes conocimientos y habilidades como para desarrollar con éxito ese proyecto.

Hasta hace poco tiempo, que una creación llegase al gran público era tarea complicada. Sin embargo, desde la popularización de plataformas multimedia en Internet, cualquiera puede aspirar a que su trabajo, tenga la calidad que tenga, se convierta en un éxito de público y hasta de crítica. Ojo, esto es algo que me parece bien, aunque lo que ya no me lo parece tanto es que nos estemos hundiendo en el fango inmundo del estiércol.

Hace unos años asistí a una conferencia en la que hablaban de cómo los niños estaban cambiando su sentido del gusto. Decían, por ejemplo, que para una criatura de cinco años el sabor a naranja no era el de la naranja, sino el del refresco de naranja. Es terrible eso. La industria de la alimentación se había encargado de que la bebida refrescante de naranja fuese más verdadera que la propia fruta. Una vez conseguido eso, esa personita lo interiorizaba de tal manera que el resto de su vida lo seguiría viendo así. Y aquí, amigos, está el peligro de estos rufianes de lo audiovisual.

Es verdad innegable que las mayorías no suelen tener razón. Ahí tenéis las listas de éxitos musicales. Creo que no hay que explicarlo a fondo. Bisbal se escucha más que Mozart, Coltrane y Davis juntos, pero, claro, para disfrutar de las obras de estos tres genios hay que educar el oído, formarse, entender lo que nos quieren decir. A cualquiera que tenga una mínima educación musical le duelen los oídos, y hasta las orejas, con los gorgoritos de Bisbal, a quien espero que, en el caso de que exista una vida después de ésta, le pidan responsabilidades llegado el momento.

Al rebufo de que lo malo es lo que triunfa y de que el esfuerzo no vale para nada, salen como setas en Otoño los sinvergüenzas, entendido el adjetivo como aquel que no tiene vergüenza, el que no se avergüenza de lo que hace. Y aquí tenemos un caso flagrante. Así que vamos a desenmascararlo y a hacerle entender que no nos gusta nada de nada que nos tomen por imbéciles. Entre otras cosas, porque no lo somos. Quien expone lo que hace se expone a la crítica. Que cada palo aguante su vela.

He leído con la ayuda de San Google todo lo que he podido sobre estos gañanes (lo digo por lo de gañán style o cómo se diga). Me ha hecho gracia comprobar cómo se están intentando desmarcar de su autoría o colaboración el ayuntamiento y otras instituciones. Bien. Normal. Los políticos son así. No queda del todo claro que no hayan contado con la colaboración del consistorio, más bien, diría yo, se evidencia lo contrario. Los cobardicas suelen huir cuando las cosas se ponen feas. Las ratas son siempre las primeras en abandonar el barco cuando hace aguas. Por tanto, era de esperar. Pero, en fin, esto es lo de menos. Que nadie vaya al mar a buscar naranjas, a pesar de ese fantástico libro de Octavio Paz titulado Las Peras del Olmo. Son excepciones.

Que quienes han hecho esta obra maestra no tienen ni la más remota idea de cómo se hace un video queda de manifiesto en su duración. Es decir, hay que quitarse de la cabeza el que sea, como he leído a mi pesar en un montón de webs, foros y similares, algo buscado a propósito. Eso es mentira. Me juego el coche. Se ha hecho mal porque no se ha sabido hacer de otra manera. Sólo con este dato podríamos obviar todo lo demás. Pero no lo voy a hacer.

Salvador Dalí, que murió víctima de su propio personaje, dijo, en un ataque de imbecilidad, que lo importante es que hablasen de uno aunque fuese bien. Aunque fuese bien. Tiene cojones la cosa. Cómo me recuerda eso a las nuevas técnicas de márketing que apuestan por algo muy parecido al abordar el asunto de la viralización en Internet. Lo importante, asegura sin escrúpulos más de un gurú, es llegar al público, que la gente se contamine con esa marca, mensaje o creación. Y se quedan tan a gusto. Luego tienen un orgasmo mientras observan su cuenta de Google Analytics. Y en ésas estamos. Aguantando estos chaparrones de gañanes styles. La cantidad no suele ser razón de peso. Quiero decir que flaco favor le están haciendo a Sabadell con el ideón. Un ideón, por cierto, que fracasa por todos los sitios. No veo más que comercios cerrados a cal y canto y una tienda de Ikea, empresa, como es sabido, catalana donde las haya. ¿No era esto algo para promocionar el comercio lugareño? Ni siquiera se han tomado la molestia de justificar el contenido. Y eso es grave.

Se me levanta el estómago cuando me imagino su proceso creativo. Con el debido respeto (ese mismo que no nos han tenido a nosotros), lo único que han intentado es algo así como: verás, verás como esto es un bombazo, jajaja, jijiji, ponnos otra caña. Ni comercio, ni población, ni milongas paraguayas, lo único que han buscado ha sido promocionarse a ellos mismos, cosa, por otra parte, lícita, siempre y cuando se haga sin engaños de por medio, sin excusas falsas.

Ni siquiera voy a entrar en lo trabajado de la letra, en la nulidad para conseguir un plano decente, en las coreografías absurdas y ofensivas. ¿Para qué? Lo peor es el engaño, la burla, el intento, como he dicho una y otra vez, de tomarnos por imbéciles. Si quieres hacer un video horrendo, hazlo, pero no te escondas tras una excusa falsa. Sé honesto, que para eso no hay que ser un genio.

Ismael Rozalén

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11 comentarios
Rodrigo Carballo 4 de julio de 2013 at 19:39 Reply
Estoy contigo. Muy bien dicho.
Esme Castellanos 4 de julio de 2013 at 20:10 Reply
Es verdad. Como esto siga así, nos acabaremos convirtiendo en tontos profundos. No vale todo, claro que no.
Carlos 4 de julio de 2013 at 20:24 Reply
Ahí tú. Ya era hora de que alguien dijese esto, joder.
Susana 4 de julio de 2013 at 20:37 Reply
Madre mía, qué desastre. No tiene ninguna gracia. Me dan miedo más bien.
Idoya R. 4 de julio de 2013 at 20:40 Reply
Y a qué se dedican estos muchachos? Que poca vergüenza. Abucheo general.
Nuria 4 de julio de 2013 at 20:44 Reply
No sé si quedarme a cuadros o a rayas de colores. Ni a la mitad del vídeo he podido llegar, eso sí, tu artículo me lo he leído enterito y estoy totalmente de acuerdo contigo. Para mí, no todo vale. Un abrazo Isma y gracias por poner los puntos sobre las íes tan requetebién :)
La Gran Imprenta Online 5 de julio de 2013 at 10:24 Reply
Gracias a ti por tomarte la molestia de comentar, Nuria. En cuanto al video... poco más me queda por decir (que no sean palabrotas y cosas escatológicas ;-)).
Un beso!
Ainaragm 5 de julio de 2013 at 8:52 Reply
No añadiría ni un punto, ni una coma. Me ha hecho gracia lo de uiss menudo bombazo será jaja jiji ponme una caña. Pero ¿que vamos a esperar de un país donde en el congreso, donde se supone que se toman decisiones serias, haya bebidas alcohólicas a tutiplén?¿te los imaginas?

Me da mucha rabia que por cuatro imbéciles vayan las cosas así. Donde triunfan los mediocres y se abastecen los ladrones inéptos. Siempre pienso en como hemos podido llegar a esto, a la situación, a hacer mierdas de este tipo y a quedarse tan anchos. Yo siempre he sigo exigente con lo que hago. Me lo han inculcado y parte venía conmigo. Por eso esa mezcla de rabia y tristeza contenida, hace que saque el "con dos cojones" y el ¿que nó puedo? y hace que tire para adelante porque el mundo necesita ayuda.

El mundo necesita gente que piense, que opine y actúe.

Un saludo y gran crítica Isma :)
La Gran Imprenta Online 5 de julio de 2013 at 10:23 Reply
El "con dos cojones" me ha servido mucho a mí en la vida. Los tengo que tener a los pobres hasta los idem ;-))
Un placer leer tus comentarios, Ainara.
Jota 5 de julio de 2013 at 9:54 Reply
Ayyyyy, se ocurrió subir la música y mi perra (que estaba a mi lado) salió huyendo con el rabo entre las piernas. Excelente artículo Isma!
La Gran Imprenta Online 5 de julio de 2013 at 10:22 Reply
Jajajajaja. Pues será porque la pobre no está acostumbrada a esas cosas. Pobrecilla.
Muchas gracias, Jota.