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Cómo diseñar una carta o menú de restaurante RSS

La Gran Imprenta Online, 21 de mayo de 2018 - Visto 1911 veces Deja un comentario Ir a los comentarios

Quién no ha ido a comer o a cenar a un restaurante y se ha quedado perplejo de lo mal diseñada e impresa que estaba la carta de menú... y hasta se le ha quitado el hambre. En muchas ocasiones hasta sucede que un establecimiento de una muy buena categoría ha descuidado por completo el diseño y la impresión de uno de los elementos más importantes (y sin embargo más baratos) de su negocio.

El fin de este artículo es dar una serie de nociones para que no se cometan errores de bulto y que estas cuantas líneas sirvan al menos para mostrar el camino a seguir para imprimir un menú elegante y funcional  Si lo conseguimos, nos daremos por satisfechos.

Portada de menu de restaurante.

Usar Colores que estimulen el hambre

Este título puede parecer que es un tanto extraño, pero no se trata de una afirmación que se supone, sino que se basa en rigurosos estudios de cartas de restaurantes modernas. El cerebro humano es así. ¿Y qué disciplina se ha ocupado de estudiar esto?, la Psicología del color, claro. Veamos algunos ejemplos.

Los colores que estimulan el apetito (en los menús españoles, en los chinos, en los famosos, menso famosos...) son aquéllos que resultan indicados para resaltar los elementos más importantes en el menú de restaurante o de un bar que ofrezca comida, tapas o raciones y necesiten una carta donde elija el cliente lo que quiere elementos importantes de su menú.

De modo general, podemos decir que el naranja, el turquesa, y el amarillo son apropiados. Insistimos, de manera general. Estos colores hacen que la gente se sienta feliz, relajada y abierta a sugerencias.

Por ejemplo: Imaginemos que tu restaurante es un vegetariano, la carta debe incluir verdes en todos los casos, por supuesto, pero si incluimos en algún lugar del menú los colores que mencionamos hace un momento, todo indica que la cosa mejorará.

Pensemos también en los restaurantes tan de moda de comida rápida. Piensa en cuáles utilizan: colores muy brillantes y lo hacen además dando una vuelta de tuerca más: Utilizan el rojo para dar una sensación de urgencia (también lo utilizan, como estarás pensando, los bomberos o las ambulancias, y eso queda en nuestro subconsciente). Eso provoca dos cosas: la primera que elijas que vas a comer sin pensar demasiado y, la segunda, y parece que es la más importante, para que no permanezcas mucho tiempo en ellos y se produzca mucha rotación en su clientela.

De manera que piensa que tipo de negocio de hostelería tienes y qué colores deben ir en tu carta - menú. ¿Verdad que ahora te parece más importante de lo que creías?

Ejemplo de menu de bar.

Elección de los colores para la carta de menú

Inclínate por 2 colores, no más. Podrías incluir tres, pero lo ideal es uno, al menos una predominante, que no quepa duda que es el "color jefe". Una paleta reducida cohesionará el menú y le dará una apariencia profesional, sin parecer desordenado ni recargado. Los diseños recargados aturden... y eso, en este caso, es lo que menos conviene.

Aire y sencillez para el diseño de una carta de restaurante

Procura no ser barroco, no intentes aprovechar el papel todo lo posible y meter las cosas a presión. No es lo mejor que puedes hacer, tenlo por seguro. Tú también eres cliente de otros restaurantes o bares y sabes que una carta llena de cosas agobia y desconcierta, además de que se tarda mucho más en pedir la comida. Ser capaz de tomar una decisión rápida hace que la experiencia sea más positiva para los clientes hambrientos, en lugar de pasar años tratando de elegir entre muchas opciones.

Que se vea mucho espacio en el papel. Que las diferentes opciones cuenten con una buena separación, que el menú se vea limpio (menú limpio = cocina limpia... y viceversa).
Imágenes sencillas. En el caso de que haya fotos, que estén bien hechas y no parezca que el pollo con patatas se hizo en la década de los 80 del pasado siglo.
Líneas limpias y, esto es muy importante, tipografía fácil de leer, muy clara y sin lugar a equivocaciones. ¿Quien no ha ido alguna vez a un restaurante que tenía un menú con tipo de letra ilegible? Y esto supone otra pérdida de tiempo más.

Carta de restaurante elegante para imprimir.

Deja claras las secciones

Entramos en un asunto especialmente importante. Nuestro cerebro ha aprendido a leer desde que era un cerebro pequeñito. Eso le ha marcado hasta tal punto que ha cogido unas costumbres que son inamovibles del todo. Está preparado para leer de una determinada manera, y eso incluye dirección de lectura, lugares más importantes de la página, y texto que les llaman la atención porque, por ejemplo, todo está en minúscula menos unas cuantas palabras que aparecen en la carta de restaurante en mayúscula

Siéntate el tiempo que sea necesario y piensa en cómo te gustaría a ti ver un menú. O acude a comer un sitio, pide la carta y sácale todos los defectos, hasta que digas: "yo no lo haría así, lo haría de esta manera".

Ya sea que hayas optado por un menú A4 de doble cara o un folleto de tres pliegues, asegúrese de que el flujo de cada sección tenga sentido para la forma en que navega el ojo por un menú de forma natural.
Crea secciones claras que fluyan una hacia la otra y que se puedan navegar fácilmente mediante encabezados. Hemos utilizado el verbo "navegar" apropósito. Cuando se diseña una página web, lo primero que se considera es su arquitectura, qué va a llevar a dónde, cómo va a navegar el usuario. eso mismo es aplicable para un menú.
Resalta las sugerencias utilizando cajas, contornos, elementos que llamen la atención. Pero hazlo de manera sutil, sin que parezca que le estás queriendo vender algo a tu cliente porque te lo quieres quitar de encima.
Si tu clientela es internacional, cosa que con seguridad tu restaurante está ubicado en alguna zona turística de España, es muy conveniente que dispongas de un menú en inglés. Al fin y al cabo se está convirtiendo en el idioma que todos, más o menos, manejamos cuando estamos fuera de nuestro país.

Carta de restaurante con las secciones bien divididas.

¿Una hoja de carta o un menú con varias hojas?

Si lo has pensado y has llegado a la conclusión de que tu menú tiene que estar compuesto por varias páginas (que es lo normal), considera si va a ir encuadernado o si, por el contrario se va a tratar de una carta plegada. Si éste último es tu caso, ten en cuenta el tipo de plegado y asegúrate de que al doblarlo no se va a perder ninguna imagen, foto o texto. No es ninguna tontería, es una de los errores más frecuentes con los que nos encontramos en esta imprenta online.

No escatimes a la hora de imprimir el menú. Hazlo en un buen papel, con una imprenta que te ofrezca diferentes tamaños, con buenos acabados, con experiencia. Déjate aconsejar por la imprenta y, si es necesario, consúltales cómo se imprime, qué papel utilizan...

Menús de cafeterias en distintos tamaños.

Las fotos

Tema complicado éste donde los haya. Como se suele decir, hay mucha plancha aquí. En todos los casos (o, bueno digamos en casi todos, venga) es preferible un menú sin fotos que uno al que le salen las fotos por las tapas (las tapas de la carta del restaurante, aclaramos).

Si te resulta tentador meter mucha foto... ¡no lo hagas! Necesitas espacios blancos y un diseño claro y despejado para facilitar las decisiones de los comensales (y hacer más rápidas las peticiones de tus clientes, recuerda), demasiados pueden aturdir al cliente y causarle una sobrecarga sensorial.

En cierta ocasión tuvimos que imprimir uno menús que nos dejaron con la boca abierta (nótese el doble sentido de la expresión). El menú estaba muy bien diseñado. El que lo hubiera hecho era, sin duda, un buen diseñador. Pero lo sorprendente llegó al ver que había incluido al final una anexo con unas extraordinarias fotos de todos los platos (que tampoco eran demasiados). Unas fotos por cierto que abrían el apetito.
Esto nos lleva a subrayar la importancia de que, si las hay, tenemos que contar con buenas fotos. Contrata a un profesional, que se lleve los platos a su estudio, o que monte un pequeño estudio en tu cocina y que haga las fotos sabiendo lo que hace. Te será rentable. Es algo que se suele olvidar. Lamentablemente.

Foto de carta de restaurante.

La tipografía adecuada

Insistimos en que un menú debe ser fácil de leer y en esto la tipografía es clave. Fuentes sencillas, si adornos, que no retrasen la lectura bajo ningún concepto, y así seguiremos ganando tiempo. No existe una norma sobre cuáles utilizar, porque va a depender en gran medida del tipo de establecimiento, en cualquier caso, un ruego, una súplica tal vez: por favor, no utilices la Comics Sans. Jamás. Pase lo que pase. Bajo ninguna circunstancia.

Cartas de restaurante personalizadas y baratas.

Cómo decorar una carta

No hay recetas, nunca mejor dicho, milagrosas. La decoración, o el diseño en general, depende de la experiencia y el buen gusto que se tenga a la hora de sentarse delante del ordenador. Insistimos en que el menú de un establecimiento gastronómico es un asunto de tan importancia que debe ponerse siempre en manos de un profesional. Conviene, además, que el diseñador tenga experiencia suficiente no ya en diseño, sino también en la elaboración de menús para otros restaurantes.
Como dueño del establecimiento, debes aclárale las líneas generales, el estilo que quieres que tenga y que vaya acorde con tu negocio. Es importante que cuando el diseñador empiece tú ya tengas, aunque sea hecho a mano, qué es lo que va a incluir ese menú, que lo tengas dividido por secciones y que en realidad lo que tenga que hacer él es maquetar y diseñar toda esa distribución para que el resultado sea elegante.
Procura quedar satisfecho al 100% con el resultado. Desde luego que lo más importante es la calidad de tu comida y el trato el cliente, la comodidad de tu local... pero no infravalores el poder que tiene el primer contacto entre tu cliente y la comida que aún no ha probado.

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